Esto se acaba…

Agosto 19, 2008

Cuando uno fracasa tiene que reconocerlo. Hace un año que vengo escribiendo post y ahora los leo y pienso: ¿En qué estaba yo pensando? ¿A quién coño le puede interesar esto? Vamos, que si contara lo que como cada día sería más interesante y menos bochornoso.

Pero, y ahora viene la excusa, nada bueno puede salir cuando escribes los post tras una noche de alcoholismo creyéndote Bukowski y pensando: “Si él era un borracho y se hizo famoso, lo mismo yo también puedo, por lo menos tengo hábitos similares”.

Conclusión: Mi estreno online no ha resultado… pero volveré, quizá con un durmiendoconelenemigo.com, quizá sin ningún enemigo al que echar la culpa de mi “espiral de basura”… Y es que no siempre que se duerme se descansa (ahí queda eso).

Desperté y mi enemigo se había ido


Pequeño desastre animal

Julio 24, 2008

Hoy no te puedo calmar…


Carta a una fregona

Mayo 31, 2008

Hablando sobe lo humano y lo divino…

Últimamente pienso que si el tiempo pasa más rápido a medida que cumplimos años es porque, salvo excepciones, las costumbres, las acciones, las explicaciones se repiten más y más veces, hasta que llega un punto en que se han repetido tantas veces que cuando ocurren otra vez ya no son lo mismo. Las fechas pasan y ningún día nos parece tan reseñable como el de ayer. El pasado condiciona la experiencia y la experiencia condiciona el que no demos tanta importancia a los hechos. Lo que importa es continuar, seguir vivos para poder repetir.

La primera vez que te dejan es más triste que la segunda y ésta más que la tercera… Nunca he llorado tanto como aquella vez que alguien me dijo que se había terminado y no lo entendí. La primera vez siempre pides más porqués, luego te das cuenta de que a veces no hay más razones que el querer y el no querer. Si todo fuera tan fácil como aceptar que el simple hecho de que alguien no quiera estar contigo ya es una razón suficiente para que tú no quieras estar con él, todos seríamos más felices, bueno, no sé si más felices pero al menos no sufriríamos tanto.

En una pareja casi siempre hay uno que es el perro y otro que es… ¿el amo? Alguien me dijo que era muy bonito ser el perro y, quizá, visto desde la lejanía y sin tocar, puede que sea así, pero no sé si estoy de acuerdo. Se pasa tan mal cuando uno no es correspondido, cuando nota que tiene más dependencia o necesidad de la otra persona que ésta de él, que no sé si es bonito o es una putada.

Te echo de menos todos los días, me acuerdo de ti todos los días, pero tú… dices que también me echas de menos, pero si fuera así, me llamarías y no lo haces. Tengo que aceptar que mientes o que no mientes, pero no estamos hablando de lo mismo. Si pongo una canción y me imagino que la bailo contigo, si me levanto un sábado por la mañana y me acuerdo de cuando nos levantábamos juntos, si no puedo parar de pensar en ti, entonces… tengo un grave problema: soy una ñoña. Te quiero y tú no me quieres, me tienes ¿cariño? Si al menos me dieras cariño…

Y aquí es cuando recuerdo esas palabras tan dignas y con tanto sentido, lo de que la vida es muy corta y que no hay que dar tantas vueltas a las cosas, no hay que sufrir, no hay que perder el tiempo en cosas que finalmente dejan de tener importancia y aceptar las cosas como vienen. Sé que probablemente tú seas sustituido por otro y entonces sólo serás mero producto de mi memoria en los ratos libres y… “también he sacado lo bueno de todo este enredo”. Sin embargo, no puedo evitarlo. He llorado tanto por ti, he hecho tantas y tantas tonterías a cambio de poder pasar un rato contigo que ahora sólo puedo echarte de menos y darme cuenta de que he hecho mucho a cambio de nada, de que me he convertido en una molestia, de que busco explicaciones cuando ya hace mucho tiempo que no las hay, de que podía limitarme a quitarme de en medio y de que… cada vez me siento más sola.

Declaro la guerra a mi peor enemigo que es…

Banda sonora: Pesadilla en el Parque de Atracciones.


A la venta

Abril 28, 2008

Si en el anterior capítulo dudaba, ahora lo tengo clarísimo: necesito dinero. Cuando ya estaba disfrutando de un salario decente (explicación de “decente”: situación en la que me daba para pagar el alquiler, comer, salir de copas, ir a algún que otro concierto y comprar ropica en el H&M sin preocuparme demasiado), llega Hacienda y te dice: “Te lo habías creído, ja, jaa…”.

Necesito dinero fácil. Un curro de fin de semana como hacedora de cestas, azafata de congresos, camarera, probadora de mecheros,… algo sencillito y de poca duración. Si alguien sabe de algo… Por cierto, sé planchar, no como una profesional de la plancha, pero sí para poder ir por la calle sin que piensen que no te has planchado la camisa. Lo digo porque a lo mejor alguien suele planchar su ropa y prefiere que lo haga yo por un módico precio… Además hasta el 30 de junio le hago un 2×1 en sus prendas más delicadas y cada diez trapitos le daré un cupón de descuento para sus próximas coladas. ¡Olé qué precios!


Y qué harías tú

Abril 19, 2008

El lunes pasado me volvió a ocurrir. Suena el despertador y… ¡aún no me he dormido! Cuando no te duermes, o bien piensas en por qué no te duermes, razón que normalmente atribuyes al cambio de sueño durante el fin de semana; o bien das vueltas sobre ti mismo, tanto a lo largo y ancho de la cama, como en tu cerebro.

¿Por qué trabajo en lo que trabajo? ¿Y si no trabajara en lo que trabajo en qué trabajaría? ¿Qué llegaría a hacer y por cuánto? ¿Qué me gusta? Pero, ¿seguro que me gusta eso? Escribir, ¿quién coño se gana la vida con eso? ¿Acaso escribo bien? Bueno, sin faltas de ortografía, pero ¿bien? ¿Cuántas personas hay que escriban bien? ¿Y que escriban bien en castellano? ¿Y que vivan en España? ¿Y cuándo nos vamos a trasladar al planeta rojo? Estados Unidos lo estará preparando ya, ¿no? ¿Y de piso, cuándo me traslado? ¿Quiero vivir sola o acompañada? ¿O muy acompañada? No quiero un piso de estudiantes, ¿pero quiero volver a ser estudiante? ¿Estudiante o trabajador? ¿O las dos cosas? ¿Y si tú fueras yo dónde vivirías y con quién y dónde trabajarías y por qué? ¿Y te irías de aquí a aprender inglés? El inglés es importante, pero ¿y si voy a una academia? Si no, ¿qué país elegirías para aprender inglés? En casi todos hace mucho frío. ¿Cuál es mi objetivo a largo plazo? Todo el mundo tiene un objetivo a largo plazo. ¿Tú tienes un objetivo a largo plazo? ¿Y a corto plazo? Podría… ¿comprarme un ordenador? ¿Lo compro por partes o todo junto? Y si lo compro por partes, ¿por qué parte empiezo? ¿Y si me compro antes una mesa para poner el ordenador? ¿En Ikea o en otro sitio donde no haya que montarla? ¿A quién voy a engañar para montar la mesa? ¿Me la montarías? Aunque primero debería empezar por el armario. ¿Si quito algún flyer se vendrá abajo? He comprado tupperwares gigantes para meter la ropa debajo de la cama, ¿y si compro más y paso del armario? ¿Por qué no espero a tener otro piso? ¿Tendrá armarios empotrados? ¿Gas o vitrocerámica? ¿Exterior o interior? ¿Cuántas veces voy a mudarme en los próximos dos años? Si fuera rica, ¿dónde me compraría un piso? ¿Tendría búnker? Si soy rica no querría morir en la guerra, pero un búnker da mal rollo. ¿Si ganara la lotería sería más feliz, igual de feliz o sólo sería feliz los primeros quince días? ¿Te gustaría ganar la lotería o te conformas con lo que tienes? ¿Crees que nos han lavado el cerebro? ¿Tenemos una moral cristiana siendo ateos y creyéndonos liberales? ¿Tú que opinas del opio del pueblo? ¿Fumarías opio? ¿Consumirías peyote? ¿Porros? ¿Por cuánto dinero? ¿Con qué objetivo? ¿En qué piso? ¿Con qué trabajo? ¿Y qué harías tú en un ataque preventivo de la URSS?


Fornicio y poliginia

Marzo 8, 2008

Un amigo tiene una asignatura rara sobre SEO y quiere que coloquemos un enlace desde nuestras webs a: http://fornicio-poliginia.blogspot.com/ con las palabras siguientes: fornicio y poliginia. Así que como soy muy obediente y dice que me va a dar una botella de albariño por poner esto, pues lo pongo. La amistad es lo primero y una botellita de albariño nunca le viene mal a nadie…


Morir haciendo café

Enero 22, 2008

Llevo varios días pensando en escribir algo y sólo se me ocurría el título: “Morir haciendo café”. Pensé que tenía tantas posibilidades… Podríamos hablar de los ataques al corazón esporádicos (precisamente ayer falleció un hombre mientras esperaba fuera del Ministerio de ¿Asuntos Exteriores? a que su hijo saliera de trabajar, tuvo un ataque pidió ayuda y un brasileño le practicó un masaje cardiaco, pero murió, y el hijo al conocer la noticia entró en shock…), de sacar espuma por la boca (y hacer referencia al tradicional chiste ambientando en una piscina) o de una cafetera que estalla abrasando al que ansiosamente esperaba el café, provocando quemaduras irreparables.

También podría ser una metáfora sexual o incluso una hipérbole. Y en este punto me acuerdo de lo de “Ojalá que llueva café en el campo” y pienso que quizá Juan Luis Guerra estaba pasando por una etapa de sequía.

En fin, otro día les cuento mi versión.


Sin cable de cobre

Noviembre 20, 2007

Sombras en la calle Humilladero a las once y media. Sin cable de cobre no hay pies, todo el mundo flota y tras los contenedores de basura ves dientes y ojos que fijan la mirada en tus ojos.

Mientras levitas entre sombras, agarras el móvil con fuerza y coges las llaves de casa a modo de navaja. En esos momentos crees que serías capaz de abrir en canal cualquier cuerpo que se ponga por delante con la simple ayuda de tus llaves.

Tiritas y castañeteas los dientes para que se note que no tienes miedo y decides utilizar el móvil como linterna. Ya armado, encoges el cuello tratando de ocultar tu cabeza dentro del abrigo.

¡Preparado para el asalto! Linterna en una mano, navaja en otra y escondiendo el rostro. Cual hombre sin cuello avanzas y esto lo haces como si fueras pisando huevos, como si tuvieras un año y estuvieras aprendiendo a caminar. Palpas con los pies la calle Humilladero y por fin llegas a Desengaño. Resoplas, guardas tus armas y sacas la cabeza del abrigo. Miras a un lado y a otro, pero nadie te ha podido ver sin luz… Silbas.


La Familia

Noviembre 7, 2007

Familia


Tintorería

Octubre 17, 2007

Hoy he limpiado las pelusas de ti que quedaban en mi habitación, he cambiado las sábanas por unas de dormir sola y he llevado a la tintorería algunos buenos recuerdos. Hoy quiero olvidar con cuidado, deshacerme de los objetos con marcas de dedos. Tiraría la cama por la ventana si ésta no midiera 1,35 y la ventana no diera a un patio interior.

Camino deprisa, con una mueca en la cara y con una bolsa repleta de recuerdos en las manos. Y en la tintorería:

— “Lo tendrá listo en diez días”.

— Vale gracias.

Otra vez a esperar… ¿alguien quiere una cerveza?

A ver si esta vez no quedan manchas…