Llevo varios días pensando en escribir algo y sólo se me ocurría el título: “Morir haciendo café”. Pensé que tenía tantas posibilidades… Podríamos hablar de los ataques al corazón esporádicos (precisamente ayer falleció un hombre mientras esperaba fuera del Ministerio de ¿Asuntos Exteriores? a que su hijo saliera de trabajar, tuvo un ataque pidió ayuda y un brasileño le practicó un masaje cardiaco, pero murió, y el hijo al conocer la noticia entró en shock…), de sacar espuma por la boca (y hacer referencia al tradicional chiste ambientando en una piscina) o de una cafetera que estalla abrasando al que ansiosamente esperaba el café, provocando quemaduras irreparables.
También podría ser una metáfora sexual o incluso una hipérbole. Y en este punto me acuerdo de lo de “Ojalá que llueva café en el campo” y pienso que quizá Juan Luis Guerra estaba pasando por una etapa de sequía.
En fin, otro día les cuento mi versión.
Febrero 24, 2008 a las 7:08 pm
Querida, actualizas menos que yo…
Y mira que es difícil!!
Pero tus entradas me gustan mucho